Cómo saber si un mueble es funcional

¿Qué buscas tú en un mueble? La mayoría se fijan en la belleza de sus líneas, en la calidad de los materiales que lo componen o en sus dimensiones. Sin embargo, también hay que prestar atención a otro aspecto tan importante como el de la funcionalidad, ya que es lo que determina lo útil que puede llegar a ser esa pieza de mobiliario.

Para que tengas claro si un mueble es funcional, hemos preparado un artículo en el que te hablamos de algunas cualidades que debería reunir. ¿Te apetece conocerlas? ¡Vamos allá!

Que sea accesible

Con lo de ser accesible nos referimos a la capacidad que tenemos de alcanzar todo aquello que hemos colocado en el mueble, como por ejemplo herramientas de trabajo en un armario ubicado en el garaje. Los muebles deben tener unas dimensiones apropiadas y hay que colocarlos en lugares donde se pueda acceder a ellos sin dificultades, ya que de lo contrario podríamos tener problemas como el de no poder abrir una puerta por falta de espacio.

Capacidad de separar ambientes

Otra de las cualidades que habla de la funcionalidad es la capacidad que tiene un mueble para delimitar espacios. Seguro que en más de una ocasión has visto una estantería colocada entre el comedor y el salón, todo un clásico que no solo ayuda a mantener el orden por el espacio de almacenamiento que nos brinda, sino que también establece una clara división entre lo que es una estancia y la otra. Eso sí, debes tener cuidado, ya que una estantería demasiado grande puede parecer un pared, y eso no es una buena idea cuando se trata de maximizar la luz natural que entra por las ventanas. Si quieres tener un espacio tan diáfano como los populares lofts, no pongas barreras a la luz.

Tareas

¿Cuántas tareas puedes completar con el mueble en cuestión? Los muebles multifuncionales son los más completos, los que nos permiten ahorrar espacio gracias a su capacidad para llevar a cabo más de una función. ¿Un ejemplo? El de las mesas auxiliares con espacio de almacenaje, ya que cumplen con su función de mesa en la que podemos apoyar vasos, platos y otros objetos, pero también nos permiten almacenar lo que queramos siempre y cuando no sea de grandes dimensiones, ya que son muebles que normalmente tienen unas dimensiones contenidas.

Versatilidad

Un mueble debería ser una especie de todoterreno. Que sea bonito está bien, pero también se agradece que sea práctico y hasta que incorpore algo de tecnología. ¿Qué tipo de tecnología? La que lleva un sillón de relax para que podamos modificar los modos de masaje o la posición del respaldo, o la que nos brindan algunos sofás que incorporan altavoces para que no tengamos que conectar una barra de sonido al televisor.

Capacidad de adaptación a los espacios

Un mueble es funcional si sabe adaptarse al espacio. Con eso me refiero a empotrar, almacenar, dividir… Son cualidades que no siempre se encuentran en el mercado, por lo que en ocasiones hay que recurrir a los muebles a medida. Es verdad que suelen ser más caros que los de un tamaño estándar, pero no menos cierto es que solucionan problemas de espacio que parecen no tener solución.

El ejemplo perfecto

Uno de los ejemplos más claros es el de la típica cama rodeada de cajones y estantes que vemos en algunas habitaciones infantiles. Soluciona de un plumazo los problemas de espacio brindando varias soluciones sin renunciar al confort que todos le pedimos al lugar de descanso. Y claro, tratándose de un dormitorio infantil, el resto de ventajas saltan a la vista porque se pueden ordenar libros, juguetes, ropa…

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

Mediante el envío de mis datos personales confirmo que he leído y acepto la política de privacidad.

*